Algo así se me pasó por la cabeza cuando en la tienda de lanas de Amelia me ofrecieron el expositor de hilos Anchor
La verdad es que visto así era un armatoste de 2 metros y pico de alto, lleno de pegatinas con códigos de barras y bastante aséptico
Pero la verdad es que enseguida le vi posibilidades y me lo llevé a casa.
En un principio pensé en hacer un decoupage divertido, pero era un trabajazo pues, en total, la supeficie era muy grande y de difícil acceso.
Asi las cosas, estuvo un par de semanas en el baño y, a ratitos le fuí quitando poco a poco todas las pegatinas.
La solución me la puso en bandeja una amiga cuando me habló de una pintura especial que se agarra a todas las superficies y cubre muy bien. Se llama chalk paint y Annie Sloan tiene una paleta de colores para perder el sentido.
Así que hice una mezcla pinté el mueble y le hice un decoupage en los frentes con unas rosas de estilo inglés.
El resultado es un super zapatero-expositor muy práctico y decorativo. ¿No os parece que era una pena tirarlo?