Treinta flores de colores realizadas con hilo de cáñamo necesité para recubrir por completo este bolsito de fiesta.
El bolso está tejido también con hilo de cáñamo, por eso decidí ponerle el nombre de jardín de cuerda, aunque mi marido prefiere llamarle pez globo por su forma totalmente redondeada....jajajaja!!!
Por dentro está forrado con una tela de florecitas lilas y rosas sobre fondo color arena que combina muy bien con la cuerda. Lleva escondidos unos enganches para colocarle una cadena y llevarlo colgando.
Puntillas olvidadas en cajones con cierto olor a humedad, esperando que alguien les dé nueva vida....
.....las lave y las planche con amor, soñando dónde colocarlas para que luzcan en todo su esplendor.
De vez en cuando rebusco en los cajones llenos de ellas, las toco, las huelo y me gusta pensar en las manos primorosas que las tejieron. Manos suaves, manos arrugadas, manos grandes o menudas, pero todas sabias...
Y de pronto aparece la tela adecuada, ese lino color arena que tenias guardado para hacer un cojín. La coses y queda perfecta. Y luego piensas ponerle los botones de madera del mandarino del jardín. Y decides coserlos con hilo de cáñamo y hacerles una lazada.
Las pequeñas lucirán en bolsitas con aire romántico, para guardar pequeños tesoros. Ese conjunto de ropa interior tan especial, ese par de medias finas para salvaguardarlas de los roces del cajón.....
Detalle del cierre
Y al final, me siento feliz de haber rescatado del olvido estos pequeños tesoros.
Bolso de rayas realizado en hilo de algodón suave y gordito
Forrado por dentro con una tela dulce de florecitas y con muchos compartimentos para llevar biberones, chupetes y todas las cositas que necesita un bebé
El patrón es sencillo y la combinación de colores es suave y primaveral Las asas estás confeccionadas con la misma tela del interior y llevan una flor de adorno.
Ahora solo hay que esperar que llegue el buen tiempo, aunque por aquí ya parece primavera.....